Ingredientes
- 1 lámina de masa quebrada
- 2 cebollas medianas
- Unos 70 tomates cherry
- 150 g de nata para cocinar
- 2 huevos
- 1 yema
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta molida
Elaboración
La masa
- Precalienta el horno 180ºC, calor arriba y abajo.
- Unta de mantequilla el molde en el que vayas a hornear la quiche.
- Deposita la masa encima, adáptala bien contra la base y las paredes del molde, y pínchala con un tenedor.
- Extiende un papel de hornear de tamaño un poco mayor que el molde sobre la masa y cúbrelo hasta arriba con legumbres secas que lograrán con su peso que la masa quede lisa y uniforme.
- Hornea unos 12 minutos.
- Sácala del horno, quita con cuidado el papel con las legumbres, y hornea otros 5 minutos para que la base se seque bien y quede crujiente.
- Haz un pequeño corte a los tomates cherry en el culo con un cuchillo de punta afilada. Pon agua hirviendo y escalda los tomates. Sácalos y refréscalos en agua fría: se pelarán con facilidad.
- Pela la cebolla y trocéala en rodajas no muy gordas.
- Pon un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra en una sartén. Cuando esté caliente, baja el fuego un poco y pon la cebolla con un poco de sal, tápala y deja que se vaya haciendo. Cuando esté lista, pásala a un colador para que escurra todo el aceite sobrante.
- Pon la nata, los huevos y la yema en un cuenco. Mezcla. Añade una pizca de sal y un poco de pimienta molida. Remueve.
- Extiende la cebolla confitada por toda la superficie de la masa.
- Coloca con paciencia los tomates.
- Añade la mezcla de huevos y nata, vertiéndola despacio para que se reparta bien por todo.
- Hornea a 200ºC, calor arriba y abajo durante 35 minutos. Baja el horno a 180ºC y termina de hornear.
- Saca del horno, desmolda y ¡a la mesa! Sirve caliente o templada, a tu gusto.
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