Ingredientes
(para 4-6 ensaimadas medianas):
- 500 g de harina de fuerza
- 120 g de azúcar
- 2 huevos
- 120 ml de agua tibia
- 20 g de levadura fresca (o 7 g de levadura seca)
- 50 g de manteca de cerdo (saïm, en mallorquín)
- 1/4 cucharadita de sal
- Azúcar glas (para espolvorear)
Preparación:
1. Preparar la masa base:
- Disuelve la levadura fresca en el agua tibia. Si usas levadura seca, mezcla directamente con la harina.
- En un bol grande, mezcla la harina, el azúcar y la sal. Haz un hueco en el centro y añade los huevos y la mezcla de levadura.
- Amasa hasta obtener una masa lisa y homogénea, ligeramente pegajosa. Esto puede llevar unos 10-15 minutos. Si la masa está demasiado seca, añade unas gotas de agua.
- Forma una bola con la masa, colócala en un bol ligeramente engrasado, cúbrela con un paño húmedo y déjala reposar en un lugar cálido durante 1-2 horas, hasta que doble su tamaño.
3. Formar las ensaimadas:
- Una vez leudada, divide la masa en porciones iguales (4-6 porciones, según el tamaño deseado).
- Estira cada porción sobre una superficie enharinada hasta obtener una lámina muy fina, casi transparente.
- Unta cada lámina generosamente con manteca de cerdo derretida. Esto es lo que dará su característica textura en capas.
- Enrolla la lámina formando un cilindro alargado, como si fuera un brazo de gitano. Luego, enrolla el cilindro en forma de espiral, dejando un poco de espacio entre las vueltas para que pueda crecer durante el levado.
4. Segundo reposo:
- Coloca las ensaimadas formadas en una bandeja de horno forrada con papel vegetal.
- Cúbrelas con un paño limpio y deja que leven nuevamente durante 6-8 horas (o incluso toda la noche), hasta que hayan crecido significativamente.
5. Hornear:
- Precalienta el horno a 180 °C.
- Hornea las ensaimadas durante 15-20 minutos, hasta que estén ligeramente doradas por encima.
- Retíralas del horno y déjalas enfriar sobre una rejilla.
6. Decorar:
- Una vez frías, espolvorea las ensaimadas generosamente con azúcar glas antes de servir.
Consejos de elaboración:
- El reposo es clave:
- La masa necesita tiempo para desarrollarse y obtener su característica textura ligera. No apresures los tiempos de leudado.
- Usa manteca de cerdo auténtica:
- Es lo que le da a la ensaimada su sabor tradicional. Evita sustituirla por mantequilla si buscas la receta auténtica.
- Estira la masa con paciencia:
- La masa debe ser lo más fina posible, casi translúcida, para que las capas se formen correctamente.
- Consistencia de la masa:
- Debe ser elástica y ligeramente pegajosa, pero no difícil de manejar. Ajusta con harina o agua si es necesario.
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