Ingredientes (para 4-6 personas):
- 1 kg de caracoles pequeños (limpios)
- 1 cebolla
- 4 dientes de ajo
- 1 hoja de laurel
- 1 ramita de hinojo
- 1 guindilla (opcional)
- 1 cda de orégano seco
- 1 cda de hierbabuena seca
- 1 cda de comino molido
- Sal
- Pimienta negra en grano
- Agua (la necesaria para cubrir)
- 1 pastilla de caldo (opcional)
- 1 cucharada de pimentón dulce o picante (según gusto)
Preparación:
1. Limpieza de los caracoles (fundamental):
- Lava los caracoles varias veces con agua y un poco de vinagre o sal para que suelten la baba y las impurezas.
- Déjalos en agua durante al menos 24 horas, cambiando el agua varias veces.
2. Cocción:
- Poner los caracoles en agua fría con sal y fuego muy bajo. Esto hace que vayan saliendo poco a poco de la concha antes de que el agua hierva (paso importante para una buena presentación).
- Cuando estén fuera, sube el fuego hasta que el agua rompa a hervir. Desespuma si es necesario.
- Retira esa primera agua, enjuágalos y vuelve a cocerlos en agua limpia.
3. Preparación del caldo:
- En una olla grande, sofríe la cebolla y el ajo bien picados hasta que estén dorados.
- Añade el pimentón, las especias (orégano, comino, hierbabuena, laurel, hinojo, pimienta, guindilla) y un litro y medio de agua.
- Incorpora los caracoles limpios y deja cocer todo junto a fuego medio durante unos 30-40 minutos, hasta que el caldo esté aromático.
Consejos de elaboración:
- El hinojo y el orégano son clave para conseguir ese sabor tan característico andaluz.
- La cocción lenta ayuda a que los caracoles absorban bien los sabores del caldo.
- Sirve los caracoles muy calientes y con una cervecita bien fría o fino de Jerez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario